Administraciones de fincas

Blog

ABR24

La morosidad en las comunidades de vecinos

Podemos diferenciar entre impagos puntuales o habituales 

Dentro de estos tenemos cuatro tipos de impagos:

Impagos puntuales: son las devoluciones provocadas por falta de saldo en la cuenta. En estos casos lo mejor es hablar con la persona y llegar a un acuerdo para que realice el pago.

Impagos por disconformidad: cuando el propietario no está de acuerdo con alguno de los puntos aprobados por la comunidad. Es aconsejable que hable con él la junta directiva para llegar a un acuerdo.

 Impagos por imposibilidad puntual de pago: se producen cuando un propietario no tiene suficientes condiciones económicas para abonar los recibos.  Lo recomendable sería hablar con el vecino para acordar una fórmula de pago. 

Impagos crónicos: el propietario no quiere pagar.  Lo más adecuado sería acudir a la vía amistosa y si no funciona, interponer una demanda judicial.

La crisis está cada vez más agravando el problema. Los propietarios de vecinos que pagan están muy irritados por el hecho de tener que pagar lo que los morosos no pagan.

Esta situación ha dado lugar a fuertes enfrentamientos entre los propios vecinos. La mayoría se quejan de que los morosos utilizan y disfrutan los servicios que no pagan. Incluso existe constancia de que en algunas comunidades con piscina se ha restringido el acceso a aquellas personas que no pagan el recibo mensual de la comunidad.

*Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | + info